Default  |  Spanish  |  
Fecha y hora
 




Ribbí “Es” Jaim Abulafia

Sus raíces:

Ribbí Yaakob Abulafia z”l, nieto del Mahar”í Berab (por parte de su mamá), “Rab Musmaj” (rabino nombrado), fue Rabino dirigente en Damasco en la época del Maharj”ú junto con el “Rab Musmaj” R’ Moshé Galante z”l y mantenía correspondencia con las grandes eminencias de su generación. R’ Yaakob z”l dio Samajá (nombramiento) a dos de sus grandes alumnos, R’ Yoshiahu Pinto y a su hijo R’ Jaim Abulafia (en otro lugar dice que su hijo era R’ Yedidiá y que R’ Jaim era su nieto).

R’ Jaim fue también alumno de R’ Yosef Mitrani (hijo del famoso Mabi”t), y fue uno de los Jajamim de la ciudad de Jebrón (Israel) en la época de R’ Abraham ben Janania y R’ Yisjak Azulay (hijo del “Jesed LeAbraham”). Falleció en Yerushalaim y allí fue enterrado. Su nieto es el destacado “Es” Jaim Abulafia.

Sus comienzos:

R’ Jaim nació en Jebrón y estudió junto con R’ Jizkiá de Silva (autor del famoso libro “Perí Jadash”) y con R’ Abraham Yisjaki (autor del “Zera Abraham”) en la Yeshibá del eminente R’ Moshé Galante z”l conocido como el “Rab Hamaguén”. Allí se dedicó de lleno al estudio sin interrupción, adoptando los caminos de la pureza y santidad como uno de los grandes. Se cuenta que llegó a saber de memoria los seis Sedarim de la Mishná, y todos los días pasando la medianoche recitaba Sedarim completos con una fuerza inusitada. Acostumbraba a caminar con la vista hacia abajo y no miraba fuera de su lugar.

En su juventud fue designado por la comunidad de Jebrón para viajar a Turquía y recaudar fondos para la ciudad, ya que no podían sostener los pesados impuestos que debían pagar al gobierno, y la mayoría de los yehudim habían llegado a una pobreza extrema.

Más tarde, en el año 5472 (1712), viajó nuevamente a Esmirna (Turquía) y allí lo nombraron Rab del lugar.

Su Rabinato en Sefat:

Después de seis años de ser Rab de Esmirna, decidió regresar a Israel. Se instaló en la ciudad de Sefat y fungió como Rab de la ciudad. Durante ese tiempo frecuentó mucho la vecina ciudad de Tiberia (que estaba desolada ya desde hacía varias décadas), para suplicar y rezar en las tumbas de las grandes eminencias enterradas en aquella ciudad y sus alrededores. 

Portada del libro "Yosef Lekah"

 

Lapida sobre su tumba

 

Su Rabinato en Esmirna:

Después del fallecimiento del R’ Israel Benebeneshti, juez supremo de la ciudad de Esmirna, nuevamente fue requerido R’ Jaim por los dirigentes de la comunidad para ser Rab se la ciudad. Aceptó R’ Jaim y estuvo en ese cargo desde el año 5481 hasta el año 5490 (1721-1730). Allí enseñó Torá y tuvo muchos alumnos, el más conocido de ellos fue R’ Jaim Modaí de los grandes de la época.

Desde esa época ya comenzó a difundirse su nombre como un hombre santo y hacedor de milagros. En una oportunidad, antes de Pesaj, ocurrió que se extravió un niño de los Goyim (gentiles) y calumniaron a los judíos de haberlo degollado para obtener su sangre para hacer Mazot. El gobernador de la ciudad de Esmirna mandó a encarcelar a R’ Jaim por este acto. Al llegar R’ Jaim a la entrada del edificio de la policía, ni bien cruzó la puerta se llenó el lugar de una fuerte luz, y un gran temor se apoderó del gobernador. Aun no se había movido R’ Jaim de su lugar cuando llegaron dos policías con la noticia de que apareció el niño perdido. Entonces el gobernador exclamó “Bendito el D-os de los Judíos”. Ofreció sus disculpas al Rab por haberlo molestado en venir, y lo regresó a su casa con grandes honores.

R’ Jaim siempre estuvo atento a las necesidades de su comunidad, y sin ningún temor actuaba para el bien de ellos. Por eso, al ver que los vendedores de pescado (tanto Yehudim como Goyim) encarecían el precio los viernes hasta cinco veces más, decretó con pena de excomulgar a quien comprara más caro de lo normal (ocho piezas por Uca), y prefirió que no compraran pescado uno o dos años hasta que regresara a su precio inicial.

Si así lo hacía por los intereses materiales, con más razón por los temas espirituales. Cuando vio el comportamiento espiritual de la gente más humilde, fijó una cantidad de estudio específico para cada uno: uno de las cinco secciones del Tehilim (Salmos) diario, ya que eso ayuda mucho para poder someter a las Kelipot (fuerzas impuras). Y en Shabat, ya que está prohibido platicar cosas vanas y hay más tiempo libre, cada uno leería el Tehilim completo. Él acostumbraba decir que quien se cuidase de no platicar cosas vanas en Shabat y leyera todo el Tehilim, tendría asegurado el Olam Habbá (paraíso en el mundo venidero) y estaba acercando la redención del pueblo de Israel.

La edición de sus libros:

Mientras R’ Jaim era Rab de Esmirna tuvo la oportunidad de poder imprimir sus libros.

1 – "Es Jaim” sobre la Torá, vincula muchas leyes del Talmud y del Ramba”m (Maimónides) a los Pesukim de la Torá. El gran Rab Jid”á escribió que este es un libro excepcional, muy profundo, y después de sumergirse en él puede uno darse cuenta de sus maravillas. De paso dice el Jid”á que en este libro el autor señala sutilmente que es descendiente de la tribu de Yehudá, al referirse a sí mismo como de la realeza.

2 – "Mikraé Kodesh” sobre las leyes de Pesaj, Yom Tob, Meguilá, y sobre el Ramba”m.

3 – "Yosef Lekaj” tres tomos, Derashot y explicaciones a la Torá, de diferentes puntos de vista.

4 – "Yashresh Yaakob” explicaciones sobre las leyendas del Talmud.

5 – "Shebut Yaakob” sobre el primer tomo del “en Yaakob”.

6 – "Janan Elokim” Derashot. Contiene también el libro “Jaim Vejesed” Derashot de su abuelo el Mahar”í ben J’amil.

 

La construcción de las colonias en la ciudad de Tiberia:

Aunque la comunidad de Esmirna floreció mucho bajo la tutela de R’ Jaim y vio muchos frutos de su trabajo, su máxima aspiración era regresar a la Tierra Santa y reconstruir las ruinas de la ciudad de Tiberia, donde su abuelo había sido el dirigente espiritual. R’ Jaim creía con fervor que renovar las colonias judías en el Galil (norte de Israel) era el primer paso para la venida del Mashiaj y la redención de todo el pueblo de Israel.

En el año 5498 (1738) el gobernador del Galil, Dahar el Omer, se enteró de los planes de R’ Jaim, y le envió una carta de invitación para realizar su sueño, avalándolo en su proyecto y ofreciéndole apoyo monetario.

Efectivamente, en el año 5500 (1740) llegó R’ Jaim desde Esmirna a Israel a la cabeza de una caravana de decenas de personas. El gobernador lo recibió con grandes honores, lo vistió con importantes ropas y le concedió todos sus pedidos. Construyeron en Tiberia un Bet Hakneset grande y lujoso como ninguno en Israel, al cual llamaron “Es Jaim” y también era conocido como “La gran Sinagoga de Tiberia”. También se construyó un bonito baño público, un lugar para el mercado local, y un local para extraer aceite de ajonjolí (simson).

La renovación de la colonia judía en Tiberia impactó mucho en la diáspora, y muchos vieron en ella una clara señal de la próxima redención. Mucha gente se decidió y dejaron su lugar para ir a instalarse en Israel, especialmente en esta ciudad.

Para promover la construcción, R’ Jaim instituyó una ley que todo aquel que construya alguna casa en ruinas, aunque no la compró, tiene derecho a vivir en ella cinco años sin ser molestado. Después de ese lapso, el dueño original tiene derecho a recuperar su casa pagando los gastos de construcción.

Otra de las leyes que impuso R’ Jaim, es mencionada en el libro “Emet LeYaakob” de R’ Yaakob Ninio, y dice así: “Toda persona que promete un donativo para enaltecer el alma de Ribbí Meir Baal Hanes, deberá pagar ese donativo únicamente en la ciudad de Tiberia, de otra forma no está cumpliendo su promesa. Es sabido que esta regla la impusieron nuestros grandes sabios, encabezados por el Gran Erudito y Santo como un ángel, el eminente R’ Jaim Abulafia, de bendita memoria, fundador de la ciudad de Tiberia. Él fue quien instituyó varias urnas como ya sabemos, y él decretó con la fuerza de su Santidad que quien donara para el gran Taná Ribbí Meir Baal Hanés deberá pagarlo en esta ciudad. Y quién se atrevería a traspasar por su ley, y no temería por su vida y la de sus hijos, por su persona y su patrimonio, sabiendo las terribles cosas que les ocurrió a las personas que desobedecieron sus palabras en su vida, y con más razón después de fallecido.”

Este testimonio sobre las tragedias que les ocurrían a las personas que osaban enfrentarlo, lo sabemos del mismo R’ Jaim. Él dijo que su alma tenía una chispa del alma del rey Jizkiyahu, y la ley dice que un rey no puede ceder ni perdonar nada de su honor, por eso todo aquel que no le hacía caso no terminaba ese año y fallecía.

Contó una vez el Rab autor del “Jikre Leb” que en una ocasión escribió en su libro “Mikraé Kodesh” una observación en contra de las palabras de R’ Jaim. Esa noche se le apareció en su sueño y le dijo R’ Jaim que su observación era incorrecta, y desde ese día se cuidó mucho en estudiar en profundidad sus palabras y nombrarlo con mucha reverencia.

La visita del “Or Hajaim Hakadosh” a Tiberia:

El 21 de Adar I del año 5502 (1742), el famoso y santo R’ Jaim ben Atar, conocido como el “Or Hajaim Hakadosh”, visitó la ciudad de Tiberia. Estos dos gigantes se querían y apreciaban mucho, por eso, R’ Jaim que ya estaba anciano, le insistió mucho al Or Hajaim de que se instalara en la ciudad con su grupo de alumnos, y aceptara la dirección de la misma. Pero el Or Hajaim prefirió la ciudad de Yerushalaim y allí se fue a vivir.

Cuentan de que cuando falleció el Or Hajaim en yerushalaim, R’ Jaim estaba en la mitad de su Tefilá y de repente cayó desmayado. Cuando se recuperó después de una media hora, contó que había ido a acompañar al Or Hajaim hasta las puertas del Gan Eden.

Su fallecimiento:

En Purim del año 5504 (1744) R’ Jaim mandó traer de Siria a su hijo mayor, R’ Isjak, y le encomendó seguir con la dirección de la Kehilá. El día Shabat 6 de Nisán falleció, y fue enterrado en el panteón antiguo al sur de la ciudad.

También su hijo R’ Isajar estuvo al frente de la comunidad de Tiberia después de su hermano R’ Isjak.

Sus descendientes:

Sus descendientes fueron grandes Rabanim en Damasco. Destacan entre ellos R’ Jaim Nissim Abulafia conocido como el Rab Jan”á (por sus iniciales en hebreo), y su nieto R’ Isjak Abulafia autor del “Pené Isjak”.

Hasta el día de hoy en todas las comunidades provenientes de Damasco, se nombra la noche de Kipur a Ribbí “Es” Jaim Abulafia junto con los grandes Jajamim, que sus méritos nos protejan, Amén.

LiveCity - Website Builder